El sol también es una estrella de Nicola Yoon | Reseña

28 de octubre de 2017


El sol también es una estrella de Nicola Yoon
Paperback | 9788467597776 | Amazon | Goodreads

Esta es la historia de una chica, de un chico y del universo.
Natasha
Soy una persona que cree en la ciencia y en los hechos. No en el destino. Ni en los sueños, que nunca se cumplen. Y tampoco soy de esa clase de chicas que se enamora perdidamente de un desconocido en una atestada calle de Nueva York. No cuando mi familia está a punto de ser deportada a Jamaica. El amor no tiene cabida en mi vida.
Daniel
Siempre he sido el niño bueno. El estudiante modelo. A la altura de las expectativas de mis padres. Nunca he sido el poeta. Ni el soñador.
Pero cuando la vi a ella por primera vez, mi mundo dio un giro y todo eso dejó de importarme. La sola presencia de Natasha me hacía pensar que el destino nos deparaba algo mucho más extraordinario... para los dos.
El universo
Cada momento de nuestra existencia nos ha traído a este preciso instante. Ante nosotros se abre un futuro con millones de posibilidades. ¿Cuál de ellas crees que se hará realidad?



Nicola Yoon se convirtió en una de mis autoras favoritas con su primera novela Todo, todo, novela que me enamoró por completo, por lo que se podría decir que tenía grandes expectativas con este libro, expectativas que superó por completo.

Lo que más me ha gustado es la forma en la que está narrada la historia. Por un lado tenemos el punto de vista de Natasha, por otro, el de Daniel y, por último, el “punto de vista” del universo (un conjunto de relatos que tienen mucho que ver con la historia de los personajes principales). Este, quizá, es el narrador que más me ha gustado: un narrador en tercera persona omnisciente que nos relata historias que suceden alrededor de los protagonistas y que nos ayudan a entender un poco más el conjunto general de la historia. En un principio puede parecer que no tienen mucha relación, pero una vez acabado el libro te das cuenta de que todo estaba relacionado, pues esos relatos, esas historias, afectan a nuestros protagonistas de una forma u otra.
En japonés existe una expresión: koi no yokan. No significa exactamente «amor a primera vista», sino más bien «amor a segunda vista». Es lo que sientes cuando conoces a una persona de la que te vas a enamorar. Puede que no te enamores del tirón, pero de algún modo, sabes que es inevitable.
Natasha y Daniel no podrían ser más opuestos, sus personalidades completamente opuestas crean un conflicto y a la vez hacen que su relación y diálogos sean más entretenidos. Por un lado Natasha es práctica, lógica y cree en la ciencia, no cree en las cosas que no se pueden resumir en datos o probar de una forma científica, como el destino o el amor. Daniel, por otro lado, es un poeta que vive la vida de una forma más filosófica, pasional, cree que lo importante de la vida es disfrutar y hacer lo que te apasiona; a pesar de que sus padres no lo apoyan y, sin tener en cuenta los deseos de su hijo, le insisten en que debe hacer medicina en Yale.

Teniendo en cuenta la personalidad de Daniel no es difícil comprender por qué cree en el amor a primera segunda vista y en que estaba predestinados a encontrarse, y teniendo en cuenta la de Natasha tampoco es difícil de creer por qué se opone a los sentimientos de Daniel.

A lo largo de la historia, la autora refleja la personalidad científica de Natasha, con gran cantidad de datos o teorías científicas relacionadas con diversas materias; creo que lo que me cautivó de esta historia fue esa unión de lo científico con lo abstracto a través de las personalidades de los protagonistas.

Otra cosa que quiero resaltar son todos los tema que se tratan en la historia: la familia, el racismo, la depresión… entre otro muchos temas, algunos se tratan de una forma más sutil que otros; pero todos están ahí.

El hecho de que los caminos de Natasha y Daniel se crucen en uno de los días más importantes de sus vidas, un día que puede cambiarlo todo, hace que tenga lógica que toda la acción transcurra en menos de veinticuatro horas. Y por un instante casi te olvidas de que solo han pasado unas horas, puede ser por el hecho de que pasan muchas cosas y a la vez no tantas, porque las historias intercaladas dan muchos puntos de vista diferentes o porque la relación entre los personajes va creciendo poco a poco y no es en sí un instalove (al menos para mí, seguro que muchos pensáis diferente; pero creo que al principio Daniel está encaprichado, no enamorado).
Es lógico que no lo sepa todo sobre ella. Al fin y al cabo, solo la conozco desde hace unas horas. Me encanta esto de ir conociéndola poco a poco: cada nuevo dato, cada expresión diferente, parece algo mágico.
Como os habréis fijado he intentado no contar mucho sobre la historia en sí, ya que creo que esta es una historia que se disfruta más cuando no sabes qué es lo que pasa ni cómo acaba, pues eso hace que los giros que toma la historia te sorprendan.

Y hablando del final… Puede que a muchos no os guste, pero para mí fue un final perfecto. El final más “lógico”, por así decirlo, y el que hizo que todo tuviese sentido. Si habéis leído el libro, decidme, ¿qué os pareció el final?